08 julio, 2009

de Quito a Macara?

Llegué a Zamora nomás, suficiente por el momento, creo que son algo como 980 kilómetros de carretera que he recorrido hasta el momento bajo la absurda premisa de "primero lo nuestro" y conocer lo poco que me falta del Ecuador.
El primer tramo fue fácil, Quito rumbo a la "berreada" ciudad de Baños, como todos saben Baños es la Sodoma y Gomorra local: bulla, quiteños borrachos, europeos drogados, hoteles abarrotados, mala atención, maltrato al turista y mil cosas por hacer, desde rafting en un río lleno de caca, hasta escalada de cascadas.
Felizmente decidí pasar solo la noche en Baños, porque sí se come bien, sobretodo comida francesa, alemana, italiana y una que otra nacional (a la espalda del Terminal a las 3am). Baños está como siempre, imfestada de turistas, lo peor de todo es que cada vez más nacionales, es decir que convirtieron en Atacames ese pueblito tranquilo de Dios.
Otra decisión correcta fue pasar de largo Puyo, ciudad que por las vacaciones es otro lugar lleno de turistas nacionales, es decir puro regetton, salsa, bulla, cerveza y poca naturaleza.
Así que al segundo día ya estaba en Macas. De esa ciudad encontré muy poca imformación, cuando llegué entendí por qué, no hay nada que visitar, por eso no hay información.
Salvo un restaurante, una virgen trepada en un cerro del tamaño de un llavero, un mirador de un parque ecológico del tamaño de un estacionamiento y un supuesto refugio de animales, nada más que ver en esa ciudad sin gracias, salvo el río que la coquetea...
Por tal razón lo mejor fue seguir al día siguiente, arriesgando el pellejo, a Zamora. Quien diga que la emergencia vial sirve de algo les recomiendo viajar de Macas a Zamora, ahí les quiero ver si la patria es de todos. No hay que ser injusto, hasta Patuca la carretera es un lujo (es decir las poblaciones que votaron por el Gobierno), pero, el resto no votó por Correa, entonces hay 120km de no carretera, porque no está en mal estado, no hay carretera, simplemente tienes que seguir un sendero y ojalá no te equivoques porque terminas trepado con el carro en algún árbol.
Fue un buen momento para probar la doble transmisión y la triple paciencia, solo necesitamos 8 horas para recorrer 320 kilómetros, ahora entiendo porqué los peruanos se quedaron con el resto de la Amazonía.
En Zamora sí hay que conocer a pesar de que la oficina de turismo permaneció cerrada tres días. Primero tienes el reloj más grande del mundo en un cerro, luego la ciudad es sumamente agradable a la vista, tiene su propio malecón al río bien señalizado con especies, tienes varios miradores y la entrada al mejor parque nacional del Ecuador: Podocarpus.
Además, se puede recorrer las poblaciones cercanas que no es que son una maravilla pero se puede apreciar el río de maravilla, para mí es la mejor ciudad selvática del Ecuador, lo siento Tena.
La gente aquí si es amable a pesar de que no tienen el menor conocimiento sobre tratar al turista, a tal punto que nadie sabe donde queda algo que está en la esquina, pero te tratan de las mil maravillas, son muy amables.
La catedral, vale la pena, eso que no soy de esos de visitar cuanta inglesia ase aparece. En comida no existe mucha opción, nunca pude comer las famosas ranas. En resumen, Zamora te deja un buen sabor de boca si sabes como acomodarte.
Luego, regresé a la siempre bonita ciudad de Loja, a pesar de que la conocí hace 4 años, ha cambiado bastante, está al doble de tamaño, su tráfico no tiene nada que envidiar a Bogotá o Quito, y la gente sigue siendo muy amable. ¿Lo mejor de Loja? pues sin duda la ruta a Vilcabamba...



27 junio, 2009

El pato lucas, el inconformista eterno

En la historia de la humanidad han existido inconformistas que debido a su carácter han cambiado el mundo desde sus raíces, desde Jesús hasta Gandhi, el mundo siempre ha estado a la merced de estos seres que llegan a ser inolvidables.
A raíz de los 75 años del pato más insípido de la historia animada -el Pato Donald- creo que es hora de darle crédito a un inconforme del reino animado, El Pato Lucas. Feo, desteñido, insípido, con voz ridícula y una suerte similar, este pato con gran personalidad vaya que es histriónico e inconformista.
Ya van 72 años desde que apareció en pantalla con locuras en un inicio para convertirlas luego en neurosis. Este Lucas siempre tiene mala suerte, se rinde?, jamás, se enfrenta a la mala suerte con una buena rabieta en la cual deja bien claro sus derechos.
Ya sea en pareja con Porky o en dispareja con el antipático del Bugs Bunny, Lucas siempre llamará la atención. Es divertido a pesar de su bendita suerte, pues tiene más de 150 películas, hasta fue presentador de un oscar... buena suerte para un pato inconformista que supuestamente es anónimo, suerte de feo según dicen.

11 junio, 2009

Gracias Maradona! Gracias argentinos...

Hace dos semanas Ecuador tuvo la gran oportunidad de renacer en la clasificación al Mundial de Fútbol de Sudáfrica, este logro fue gracias a varios factores: un DT muy capaz "a pesar de ser ecuatoriano", jugadores jóvenes que no se cuidan las piernas y... un comodín escondido, la idolatría argentina.

No existe mejor manera de ganar que gracias a las debilidad de tu oponente, como que deja un buen sabor de boca porque no solo demuestra que eres bueno, sino que el otro es un tonto. En este caso los argentinos siempre adolecerán de un mal que nunca admiten: la idolatría loca.

Sí, una idolatría desmedida por sus héroes locales, ya sean estos Evita, Perón, Carlos Monzón (11 veces campeón de peso mediano que mató a su esposa y se mató), Charly García (solista que vive high y se ha rehabilitado tantas veces como canciones tiene), Alberto Olmedo (cómico que murió al caerse drogado de un balcón) y muchos etc. más.
Pues si hay otro de los ídolos que ha caído y se ha vuelto a caer, y se sigue tropezando debido al enamoramiento eterno de los argentinos es Maradona. Cuantas veces drogado, cuántas veces rehabilitado, cuantas veces gordo, cuantas veces flaco... quinientas. Quien se acuerda que ha este señor se le ha anticipado "el fin se su carrera", por lo menos quince veces en los últimos 15 años.
Pues ha sido todo, jugador exitoso, jugador polémico, jugador fracasado, entrenador fracasado, presentador de televisión fracasado, esposo fracasado, en lo único en que le ha ido bien a parte del fútbol es con la droga, ahora es el entrenador de Argentina.
Como que si los argentinos perdonan todo, pero exageran con sus ídolos, pues gracias Argentina, esta vez nos ayudó esta idolatría descabellada, sigan así muchachos, delen!

31 mayo, 2009

Los que no se arrepienten de nada...

No, no me arrepiento de nada,
no, no lamento nada.
Ni el bien que me han hecho ni el mal,
porque todo me da igual ahora (...)
Eso está pagado, barrido y olvidado,
me importa un bledo el pasado.

Este texto fue escrito para Edith Piaf, cuando ella ya estaba más loca que una cabra. Se compenetró tanto con la letra y su significado que fue el relanzamiento artístico y quizás una de las tonadas que más recordemos de ella junto con la Vida en Rosa.
Es bueno verle el lado positivo a palabras tan directas por lo tanto, pensaba que el no arrepentirse de nada es de sabios, es decir estar contento con uno mismo por tus decisiones, por tus aciertos y hasta por tu errores. Por qué arrepentirte de algo que tu mismo aceptaste, pobres aquellos que se viven arrepintiendose por decisiones que jamás tomaron, eso me parece más fuerte que el no arrepentirse de nada...
Claro que no todos piensan igual y hay hijues tanques que realmente no se arrepienten de nada a pesar de que deberían ser los primeros en pedir disculpas por sus errores que pudieron hasta joder a una nación y al mundo.
Hitler y los otros dictadores fueron los primeros grandes convencidos de que sus acciones eran acertadas, que recuerde hasta ahora no he escuchado a ninguno pedir perdón o mostrar asco o arrepentimiento. Por ejemplo recuerdan a Saddam Hussein, el bigotudo ese que pago el precio de la ambición de un Estados Unidos deseoso de su petróleo, pues hasta el último momento no mostró el menor respeto por la muerte de miles de kurdos que mandó asesinar solo por su origen.

Pero realmente hay dos en particular que los tengo atravesados en mi cerebro y que nunca terminaré de entender porqué jamás les salió una disculpa voluntaria por las burradas que hicieron durante sus gobiernos. El primero pidió disculpas, el año pasado Ron Howard hizo una película al respecto, Frost Vs. Nixon, en la cual se narra qué tuvo que hacer el periodista inglés Frost para conseguir que el sangre fría de Nixon diera -aunque sea repitiendo de mala gana las palabras del entrevistador- sus disculpas a los gringos por las pendejadas sin moral que hizo durante su detestable Gobierno.
Ahora el peor de ellos anda suelto, acaba de terminar su período y hasta el momento no he escuchado ni un "ups!" por parte de Georguito Bush, el que luego de algunas investigaciones en las próximas décadas será considerado el peor presidente de Estados Unidos, eso que vaya que ese país tuvo malos mandatarios en el siglo XIX.
El Jorguito hizo tantas cosas que sería hasta pesado repetir, como la guerra económica fabricada con Irak, porque es absurdo que te ataquen desde Afganistán los talibanes y tu vas a invadir Irak. Ahora los talibanes siguen iguales de fuertes luego de una invasión tibia a Afganistán, que sigue más fuerte que nunca, pero los gringos lograron quedarse con el petróleo.
Luego, lo de la crisis económica es irracional, no existió publicación en Estados Unidos que no advirtió hace dos años una debacle de los préstamos hipotecarios. Todos menos el burro que tenía que escuchar escucharon. Ahora el Bush me imagino que se esconderá en su rancho, dará una que otra conferencia sobre como joder un país y de paso el planeta con una de más mayores crisis económicas jamás registradas, algo así como hace el Mahuad en Harvard.

extraño las tonteras que escribes ...

En los últimas semanas ando peleado con mi alma, ya me han dicho que debo irme a un sicólogo o a un shamán para que me sople de nuevo. Así que decidí volver a escribir porque es mi mejor exorcismo, el que en verdad me da resultado.
Una vez más la muerte se asomó por mi familia, como quien no quiere que se le olvide, por si acaso uno se confía. Esta vez se llevó a uno de mis mejores amigos: mi padre.
Uno se pelea para que no le llegue la hora, pero como dice el dicho: cuando toca, toca. Ahora le tocó a mi lindo viejo, se lo llevó de paseo hace un mes y yo pensaba que aún no me lo regresaba... no es verdad, si lo ha hecho.
Desde el primer momento que Luis Enrique se fue aparecieron en mí sus palabras siempre acertadas, sus pensamientos profundos y sobre todo, su "especial sentido de humor", como lo calificó un tío amablemente. Y es que mi viejo tenía un sentido bastante sarcástico de la vida, así que la verdad en lugar de ponernos a llorar como Magdalena (mi madre) nos pusimos a recordar con mi hermano todas esas bromas, comentarios e insultos escondidos en una sonrisa que nos heredó sabiamente.
Mi viejo siempre fue blando con mi vida, nunca se atrevió siquiera a criticarme la forma que tenía de relacionarme, estudiar o trabajar. Siempre buscaba alguna forma de mostrarme su desagrado a mis exageraciones, como esa vez que no me dejó entrar en su casa 3 meses cuando me decoloré el pelo y parecía dibujo japonés.
En lo que sí fue estricto conmigo fue en mi forma de escribir. Le reventaba mi mala gramática, ortografía y falta de seriedad en mis textos, al inicio. Es así que era mi principal crítico cuando trabajaba en El Comercio, no dejaba de hacerme notar los errores. No por algo había criado a un ratón de biblioteca, me hizo perder mi niñez cuando de una me hizo leer a los autores rusos y a los más románticos autores franceses del siglo 19, cuando tenía 8 años.
Así que consideró una pérdida de tiempo que luego de tanta literatura metida por la oreja su hijo se dedicara a escribir sobre prostitutas, prostitutos, gays y cuanto rayo de perdición existiese en la calle...
Tuvo que ceder un poco cuando escribiendo "tonteras", como siempre decía, un día fue finalista de un concurso de periodismo muy respetado como mejor crónica. Como que se le cambió la visión y en el último año se transformó no en uno de los mejores fans de este blog, sino uno de los más asiduos, hasta que dejé de escribir una vez más y me dijo por segunda vez en la vida: "extraño las tonteras que escribes"...
Si mi padre lo decía, es que realmente las tonteras que escribo deben tener algo de valor, así que solo para comunicarme con ese señor que debe estar arriba leyéndome, tomándole el pelo a San Pedro, sacándole de quicio a la Madre Teresa de la gran Calcuta y al Balaguer; pues por él seguiré escribiendo las tonteras que siempre escribo.